No todos los consumidores están en la misma posición: cuando la desigualdad se vuelve decisiva
Una mirada práctica sobre la vulnerabilidad estructural del consumidor y la hipervulnerabilidad como criterio clave para agravar la responsabilidad y cuantificar el daño
Cuando hablo de derecho del consumidor, hay algo que siempre intento dejar claro desde el inicio: no estamos frente a relaciones entre partes iguales.
Esa idea, que parece básica, en la práctica muchas veces se diluye. Y sin embargo, es el punto de partida de todo.
El consumidor es vulnerable por definición. No porque sea incapaz, sino porque se vincula con proveedores que manejan información, tecnología, estructura económica y capacidad de negociación que él no tiene. Esa asimetría —de conocimiento, de poder y de recursos— es la que justifica todo el sistema protectorio.
Ahora bien, no todos los consumidores son vulnerables de la misma manera.
Y ahí es donde aparece un concepto que, a mi criterio, todavía no está siendo aplicado con la fuerza que debería: la hipervulnerabilidad.
La vulnerabilidad en el derecho del consumidor es estructural. Está en la base del sistema. Es lo que explica por qué existen deberes de información, trato digno, seguridad y responsabilidad objetiva y es por lo que surge la ley 24.240 y la necesidad de resguardar a la parte más débil;
Pero la hipervulnerabilidad es otra cosa.
Es una condición agravada. Es cuando esa desigualdad inicial se profundiza por circunstancias particulares del consumidor o del contexto en el que se da la relación de consumo.
Pienso, por ejemplo, en adultos mayores que operan en entornos digitales que no comprenden del todo.
En personas con bajo nivel de alfabetización financiera frente a productos bancarios complejos.
En consumidores que son víctimas de fraudes electrónicos cada vez más sofisticados.
En situaciones donde la urgencia, la necesidad económica o la falta de alternativas reales los coloca en una posición todavía más débil.
En todos esos casos, la asimetría deja de ser solo estructural y pasa a ser crítica.

